La salud está de moda… desde hace 66 años

Salud es belleza. ¿Cuántas veces has escuchado esta frase? ¡Pero es muy cierta! Es un hecho que las personas sanas irradian belleza y seguridad, haciéndolas muy atractivas para la vista de todos. Tan importante es, que la Organización Mundial de la Salud decretó, desde 1950, el 7 de abril como el Día Mundial de la Salud. Esta importante, pero desconocida fecha fue establecida con el objetivo de concientizar a la población de todos los países sobre los distintos riesgos a la salud que pueden existir, cómo prevenirlos, identificarlos y tratarlos. Y este año, la OMS le dedicará la fecha al cuidado de una enfermedad que ha atacado al mundo desde hace tiempo: la diabetes. La diabetes se ha vuelto una enfermedad casi epidémica que ha llegado a un número alarmante de población global de todas las edades. Aunque la diabetes, en todos sus tipos, es una enfermedad que puede heredarse, también puede darse por un estilo de vida poco saludable. Así, en los hábitos está la clave para prevenir o evitar esta enfermedad tan dañina. Miora, pensando en tu salud, te da tres tips que debes incorporar a tu vida diaria para evitar la diabetes.

Cuida lo que entra a tu cuerpo 

Comer en exceso alimentos altos en grasas, azúcares y carbohidratos es uno de los peores hábitos de salud que puedes tener. Aunque todos tenemos permitido ceder a la tentación de vez en cuando (y que conste que dijimos “de vez en cuando”), abusar de estas comidas con toda seguridad te hará ganar mucho peso. Tener varios kilos de más no sólo es un problema de apariencia, sino que – y más importante – es un problema que afecta enormemente a tu calidad de vida. Cuida los centímetros que se acumulan en tu abdomen: en las mujeres, lo normal es hasta 80 cm, y en los hombres hasta 94 cm.

Así, en tu vida diaria una de las mejores formas de prevenir esto es reduciendo considerablemente el consumo de azúcares. El problema con el azúcar es que está en casi todos los alimentos procesados que compramos, así que siempre revisa las etiquetas y si tienen ingredientes con cualquier tipo de glucosa, sacarosa, fructosa (cualquier cosa que termine en “osa”), concentrado de jugo de frutas y azúcares es mejor decir “No, gracias”. Te recomendamos que mejor optes por comer alimentos frescos, como la fruta, que es excelente para la salud. Si sientes necesidad de algo dulce, come un poco de miel de abeja. Te hará sentir muy bien y te quitará el antojo por completo.

Las grasas y los panes también deben ser consumidos con mucha moderación. Es preciso decir que, de las grasas, hay dos tipos que son más dañinos: las saturadas, que son las que son sólidas a temperatura ambiente (como la mantequilla y la manteca) y, aún más dañinas, las “trans” que son intervenidas en laboratorios para que sean sólidas a temperatura ambiente a pesar de que, en estado natural, serían líquidas. El ejemplo más común de las grasas trans es la margarina, pero también son comunes en postres de procedencia industrial.

Sal a correr, haz Pilates, ve a nadar…

Se nos ha dicho ya, en repetidas ocasiones, que el ejercicio es básico para mantener una buena salud. Además, cuando lo juntamos con el hábito del buen comer, tenemos la fórmula ganadora para vernos y sentirnos espectaculares. El ejercicio es vital para mantener a nuestro cuerpo joven y bello, pues le otorga la oportunidad de limpiarse de todo lo que no necesita y lo conserva activo. Tómate al menos treinta minutos diarios (con un día de descanso) para cuidarte.

Es preferible que elijas una rutina que combine el ejercicio aeróbico (el que te eleva el ritmo cardiaco) y el no aeróbico. La natación, el spinning o el fitness son muy buenas opciones; pero también se conocen las virtudes de formas de ejercicio más “pasivas” como el Pilates o el yoga, que, dentro de sus propias exigencias, representan un gran reto para quienes los practican con disciplina. Hacer ejercicio además tiene un efecto muy positivo en tu cuerpo más allá la apariencia, pues mejora tu estado de ánimo, te ayuda a descansar mejor y en general eleva tu calidad de vida.

Libera el estrés

Ahora bien, otro factor importantísimo para estar sanos es estar libre de estrés. Es bien sabido que el estrés es un factor determinante que hace que los niveles de azúcar se eleven en el cuerpo. Por lo mismo, aparte de hacer ejercicio, te recomendamos que por lo menos una vez al mes vayas a un spa a que te den un masaje descontracturante y relajante. Esto hará que los niveles de estrés bajen y te veas y sientas mucho mejor.

Si tienes historial familiar de diabetes, es sumamente importante que te tomes aún más en serio estas recomendaciones y que atiendas a tu doctor de manera regular para cuidar los niveles de azúcar en la sangre. Tener un cuerpo sano es una de las mejores inversiones a largo plazo que puedes hacer porque sentirte bien te hace verte bien. Nunca olvides que los buenos hábitos hacen la felicidad.

Ana Santillana // Responsable Relaciones Públicas

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