¿Cuándo cambiar de look?

Querida, parece que te ves aburrida de mirarte en el espejo. Has traído ese corte ya por mucho tiempo; tu color de cabello no resalta la belleza de tu cara; tu ropa no concuerda con tu estilo de vida y, en general, parece que te hace falta algo para renovar tu espíritu. Quizá te encuentras en uno de esos momentos de la vida en que te hace falta un cambio de look. Transformar tu apariencia no tiene nada que ver con apenas haber cortado con tu novio, porque se trata de ti y nadie más, vamos, querer darle una vuelta a tu aspecto. ¡Que no te dé miedo! Obvio jugar y experimentar con tu propia imagen es algo para pensar dos veces —después de todo, ya no somos adolescentes para andar pintándonos el cabello de rosa— pero hay ocasiones en las que es la única manera de reencontrarte a ti misma.

No hay por qué preocuparse, ¡al contrario! Puedes cambiar de look de tantas maneras que es una garantía de que te vas a divertir mucho. Lo único que necesitas es un poco de inspiración y una buena mano que pueda ayudarte a hacer la “tú” de tus sueños. Mira, un cambio de look puede ser tan sencillo como cambiarte de lado la raya del cabello y, desde ahí, hay mil posibilidades. Búscate unas revistas de moda, visita blogs sobre belleza, acércate a ese mundo y entérate de las posibilidades que hay: lo primero, es planear qué te gustaría transformar de ti misma.

Un cambio de look puede ser ir del cabello largo al cabello corto, pero en el medio hay muchas posibilidades. La tendencia de los “bobs” largos, o los permanentes para rizar o alaciar tu cabello podrían quedarte muy bien. Los pixie cuts también son lindísimos y hay variaciones que se adaptan a cualquier forma de cara. Si tu cabello ya es corto, no tienes que esperar a que te crezca: busca unas extensiones que acorten el proceso —además, les puedes dar forma como quieras. Incluso el tinte siempre es una oportunidad divertida para jugar con tu imagen.

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Tal vez si tu empleo no requiere mucha formalidad —o no te importa— puedes buscar opciones atrevidas que se salgan de los tonos comunes de cabello; no tienes que parecer un algodón de azúcar para salir de la norma porque allá afuera hay mil posibilidades. ¿Has visto algo acerca de la tendencia Ombre? ¡Es muy atractiva y puedes hacerla en todos los colores! Es muy parecido a las mechas californianas, pero más divertido. También ha estado muy de moda el estilo tornasol, que asemeja el arcoíris opaco que se refleja en un aceite sobre un fondo oscuro (por eso en inglés le llaman oil slick), especial para las de cabello negro que no quieren decolorarlo. Y, si quieres ir más allá y transformar por completo tu cabello, puedes optar por un tinte que simule tu tono natural, pero que sea de un color alternativo: una rubia puede buscar un gris platinado; una morena puede optar por un púrpura profundo. Encuentra el lugar adecuado, donde conozcan todo sobre técnicas de tintes y el cielo es el límite.

¿Cómo es tu relación con el maquillaje? ¿Crees que es sólo para cubrir ojeras? Si te gusta maquillarte, sabes perfecto que es uno de los mejores momentos del día porque tienes chance de dedicarte a ti misma egoístamente. Un poco de lápiz labial y un rímel son sólo para ti y, por ende, sólo tú decides cómo usarlos. Aunque, si lo que quieres es cambiar de look, experimentar con distintas formas de maquillarse te ayudará mucho. Ahora…lo que nos detiene a muchas es una premisa muy obvia: no sabemos cómo hacerlo. Aunque en la actualidad hay muchas opciones para enseñarte a ti misma a hacerlo, puede convenir buscar algún pequeño curso de maquillaje (normalmente son los fines de semana y duran unas tres o cuatro horas… te enseñan lo básico). ¿Quieres algo más personalizado? Busca una estética donde puedas aprender lo máximo de las maquillistas mientras te pintan la cara. Pregúntales cuáles son sus consejos y los productos básicos que ellas ocupan y verás que hay mucho que aprender en el mundo del maquillaje, pero lo elemental es muy sencillo. Importa mucho que aprendas qué tipo de colores le van mejor a tu tono de piel, pero nunca tengas miedo de usar un toque de brillo y glamour cuando sales de tu casa. Si te haces de una rutina que se ajuste con tu estilo de vida, maquillarte no te dará ni un poquito de flojera —y verás que es muy rápido brincar de un poco de corrector y delineador al look completo con contouring y toda la cosa.

Así que, ¿cuándo cambiar de look? La respuesta es: ¡cuando se te antoje! Todas nos aburrimos de ver el mismo corte todos los días (algunas antes que después). A veces necesitarás pequeños cambios que te hagan sentir renovada —¡y vaya que eso es útil cuando andas medio triste! A veces querrás toda una transformación de arriba abajo, cada quién decide. Para esos momentos, MIORA se “peina para atrás” contigo para ayudarte a elegir las mejores estéticas de tu ciudad y, ¿por qué no? uno que otro spa para meditar un rato.

Alejandra Balbuena // Responsable Relaciones Públicas

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